In my mailbox es una idea de Kristi de The Story Siren, inspirada en Alea de Pop Culture Junkie, que consiste en hacer un post de los libros que vayan llegándote o los que vayas consiguiendo, comprando o pidiendo.
Este mes y tras acumular una enorme cantidad de libros regalados,
es momento de mostrarlos.
Espero lo disfruten.
I
De cómo conseguí tres libros de John Green...
—¿Te gusta John Green? —Preguntó mi padre al servirme el
desayuno. Estaba algo adormilada, así que la pregunta me tomó de sorpresa
mientras devoraba pan con jamón.
—Mmm...No...
—Me dijeron que es para jóvenes.
—Soy una joven algo anciana.
—¡Oh…Mírala, si es una babushka! —Gritó mi hermana y yo
inflé los mofletes, porque me da vergüenza cuando me dicen así. Me hace sentir
que pronto comenzaré a caminar con bastón y andadera.
De todas maneras, mi padre sacó un librito amarillo que
decía “Ciudades de papel” y me lo entregó:
—¡Bueno, pero tómalo, si yo me lo quedo seré un viejo verde! —chilló
en forma dramática.
Arqueé la ceja, ese enunciado no me parecía lógico. Aunque
algo más llamó mi atención tras hojear el libro:
—¿Cómo es que conseguiste este libro?
—Anoche…Aunque es una larga historia.
Mi padre hace ya varios años es un bibliotecario asiduo a las
tertulias literarias y a juntarse durante las noches a hablar con un amigo suyo
que es dueño de una librería. Aunque no
me jacte de esto muy a menudo, es lo más cercano a un escritor amante de la
mistela y el mezcal que he conocido en toda mi vida (Aunque no consuma nada de
eso, puede ser bastante loco). De vez en cuando, lo veo partir, con sombrerito
de los veinte en mano y con una sonrisa
ladeada de quien planea algo y ese algo; es juntarse con sus amigos en la noche
y hablar de libros bebiendo whisky o alguna malicia.
—Cuéntamela. —insistí.
—Es que hace algunos días me han dicho que soy un viejo
verde por leer libros de adolescentes.
—Oh—Reí en mis adentros, a mi padre todas esas cosas le
alteran—. ¿Lees a John Green en secreto?
—¡No, yo leo a John Grisham! —Ese es otro dato curioso: Mi
padre es un fanático de la ficción de abogados y para quien no lo sepa, John
Grisham la rompe en eso. Reí a carcajadas—, pero mis compañeros del trabajo
confundieron los nombres y me han molestado por ello toda la semana.
—¿Y el libro? —inquirimos yo y mi hermana.
—Oh…Es que ayer me junté con mis amigos a hablar en la
librería—Nota para mí: Las librerías pueden ser el mejor lugar para carretear
si eres un lector, tener amigos dueños de una puede ser una gran opción para
cuando sea mayor—, y pues…Me dijeron: Llévate todo lo que quieras y ya era muy
tarde y todos estábamos cansados…
—¿Bebiste?
—No—Ladeó la mirada y yo lo interpreté como quise—…¡Creo que
estoy envejeciendo! ¡No tiene sentido que me haya traído ese libro! Creo…que deberé
hablarlo con mi amigo, él debe recordar que estabamos pensando (No digo nombres porque esto es una historia real con
toques de ficción. A todo lector, le pido disculpas)
Sigo.
—Bueno, el punto es que estaba yo ahí, diciendo: Me llevo
esto y esto otro…Preguntándome si era moral llevarme tanto libro y lo vi: John
Green.
Supongo a mi papá le caló fuerte eso de que le llamaran
viejo verde, porque su amigo tiene muchos libros y el que más le llamó la
atención fue ese, aunque no es su estilo.
—Y le dije a mi amigo: Quiero este. Y Pues, me lo dio y
ahora al despertar, pues me arrepiento, porque ahora, si lo encuentran mis
compañeros de trabajo tendrán razones para llamarme viejo verde.
Los ojos de mi padre se volvieron oscuros, como quien se
ilustra una imagen del final de sus días dentro del iris. Yo me encogí de hombros:
—Si me lo das no me quejo, no es mi estilo, pero a libro
regalado no se le miran los dientes.
Y así recibí mi primer libro de Jhon Green. Creí que sería
el primero y el último que tocaría mis manos, pero dos semanas después, mi
padre me entregó los otros dos con una sonrisa y dijo:
—Me enteré que era una colección. Con mi amigo hablamos y decidimos que lo mejor sería que los leas todos y así
te armas una mejor idea. Te pareció muy gracioso como conseguí el primero, así que pensé que te gustaría el regalo.
Como decía, nunca he logrado engancharme con una historia de
John Green, pero quizás y porque la historia de cómo conseguí los libros se me
hace rara, pues deberé replantearme su lectura. John Green, has sido confundido con John Grisham y ahora,
has terminado en mi biblioteca, voy por ti...Supongo.
II
Demian se llamaba Demian por Demian.

Este libro en mi biblioteca lo tengo dos veces, una es esta no tan primorosa que ven ustedes y la otra es una versión pirateada que tiene un capítulo desaparecido y las hojas al revés. Siempre quise leerlo, y este mes lo encontré en la casa de mi padre. Lo devoré en dos días, soltarlo era un imposible. Tuve que competir todos los días en que lo leí con mi gata por el sofá mecedora, pero aunque ella me odia un poco ahora, lo he terminado casi en cuanto lo recibí.
Es que Demian ha representado una rara obsesión de mi infancia desde que leí un extracto de la obra, donde se hablaba de un dibujo, los amigos y el rostro de uno mismo.
Además, como anécdota, conocí un chico alguna vez llamado Demian, el cual fue nombrado así en razón de este libro, aunque muchos y por su personalidad revoltosa llegaron a pensar que su nombre se debía al nombre del niño de la película "La profecía"
III
Ha llegado carta.
En mi corta vida no hay cosa que me emocione tanto como el correo. Desde que intenté por primera vez, enviarle una carta cubierta de brillos a mi madre en su día, siempre me ha encantado enviar y recibir cartas.
Por eso cuando me ha llegado este libro me he emocionado y puesto la mar de feliz.
Además, venía con una linda dedicatoria de puño y letra del autor.
Ya lo he leído y pronto tendrá reseña.
IV
Antes y después de S.B.
Para quien no lo sepa la historia de una mujer muchas veces tiene un antes de S.B. y un después de S.B.
Mi hermana me ha dado este regalo y ya he leído "La mujer rota" hasta las lágrimas. En cuanto a "El segundo sexo" Pues creo que demoraré más, pero de seguro habrá algo en blog sobre este libro que representa el mejor ensayo del S.XX
V
Descuentos
El otro día fui a una de mis librerías favoritas. Allí como en muchos lugares de la actualidad, hay libros clásicos a muy bajo costo. Así que técnicamente perdí la cabeza, y compré estos tres libros que ven en la fotografía, más dos de psicología aplicada (Sí, en mi casa se lee de todo), pero la compra se salió un poco del presupuesto, habían demasiados títulos: Anton Chejov, Manuel Puig, Bradbury y Asimov.
Lo bonito de todo esto, es que la librería donde fui es como esos locales antiguos donde el dueño te conoce y hay libros acumulando polvo por todos lados, mientras se escucha el sonido de una fotocopiadora de fondo. Allí, en ese lugar, el dueño me hizo un descuento del cincuenta por ciento, la razón que me dio, fue: "Ya casi nadie viene comprar clásicos"
Me reacción natural fue emocionarme (¡Tenía un 50% de descuento!), pero tras revisar mi bolsita repleta de nuevas lecturas, me puse un poco triste, porque según el dueño del lugar: Ya casi nadie compraba clásicos y un gusto amargo me subió por la garganta. ¿No sería bonito que todo el mundo pudiese adoptar a un Asimov?
Al llegar a casa mi bolsita de compras se sentía feliz y nostálgica. Sí, sería bonito que todo el mundo pudiese adoptar un Asimov.
VI

El cielo es muy grande y soy una adicta.
Últimamente he comprado muchos libros. Es cosa de entrar a una librería y querer un libro. Si sigo así, pronto estaré en un circulo de rehabilitación: Allí tendré que entrar y decir:
—Hola, soy Andrea y soy una adicta a los libros (Bookaholic) y esta es mi historia...
Lo bueno de todo esto, es que he leído muchos libros sobre teoría de la ficción en estos días, así que la historia no sería tan mala, además (Y aunque soy una adicta) conseguí por este libro un 10% de descuento, por hablar con el vendedor y decirle con un guiño sensual "Eres mejor vendedor que el vendedor anterior" (Sí, eso funciona).
Continuando. Entre esos libros que he estado leyendo y comprando, pues está: El horror sobrenatural en la literatura y otros escritos. Para quien no lo sepa es un compilado del señor H.P. Lovecraft bastante bonito y más que nada nos da un chapuzón a lo que pensaba este escritor sobre la literatura y su literatura. Debo añadir que gracias a este libro he quedado bastante traumatizada con tan sólo darle una hojeada, pero como no quiero quedarme pensando solita, les dejo una frase para pensar: "El miedo no tiene tejado"
Hemos llegado al fin de este IMM, espero les haya gustado.
¿Te gustaría tener alguno de estos libros?
Noooooooo!!! es historia está muy buena jajaja, quiero conocer a tu papi! que hombre más interesante! :O, me lo imagino con sus amigos jajajaja, ya nos contarás que tal te va con John Grisham PERDÓN! John Green :P.
ResponderEliminarMe encanta Lovecraft! prácticamente crecí con él <3
Saludos n.n